Destino & LibreAlbedrío (a propósito de 2046)

•12/04/2009 • 12 comentarios

 

2046 es una magnífica película del maestro Wong Kar Wai que se estrenó en 2004 y que ha sido galardonado con numerosos premios, entre ellos, a la Mejor Película Internacional. Yo la vi ayer por primera vez y lo hice con los ojos y los oídos del que quiere aprender y no sobre erotismo (categoría que le ha puesto El País, incluyéndola en su colección), que también, sino sobre la lección magistral que nos da su autor, a través de los personajes (Chow, Lulu, Ziyi, Wang Jing, Su Li), sobre la vida y lo más esencial de ella: la pasión de amar.

A 2046 van los que buscan al verdadero amor. Se dice que cogen un tren de ida ya que de 2046 nunca se regresa. Mi tren por 2046 ha sido de ida y vuelta y aquí va mi experiencia: la búsqueda del verdadero amor ¿es fruto del destino o lo es del libre albedrío? Mi reflexión pasa por la creencia en que la Vida nos exige juntar los opuestos y en este caso, no sirve ni el uno ni el otro. El aprendizaje consiste en unir los dos ¿cómo? 

“En 1966, los amantes siguen a su destino hasta que Chow le pide a su amada que le siga. Ella le plantea un juego: el As gana al Rey de Corazones y Chow debe partir sin ella” ¿destino o libre albedrío? 

“Lulu busca al pájaro cojo hasta que el pájaro cojo la apuñala en la 2046” ¿destino o libre albedrío? 

“El destino de los amantes se ve truncado por la oposición del padre que no admite su amor. – Vienes conmigo?-le pregunta Él (largo silencio) -Adiós- dice finalmente dejándola sumergida en la desolación y la locura” ¿destino o libre albedrío? 

-Quiero pasar la noche contigo…pagaría cualquier cosa…no me importa si me quieres, yo te querré igualmente- le dice Ziyi a Chow. A continuación la tristeza se apodera de Ziyi” ¿destino o libre albedrío? 

Chow recomienda a Wang Jing ve a buscarlo, sino vuestro amor será imposible. Y le regala una conferencia” ¿destino o libre albedrío? 

La reflexión de Chow: El amor es una cuestión de oportunidad, no sirve de nada conocer a la persona adecuada…si yo hubiera vivido en otro lugar…” ¿destino o libre albedrío? 

Sólo una persona vino en mi ayuda en el 63…la Araña Negra” ¿destino o libre albedrío? 

Chow hace una declaración casi al final: En el amor no puedes tener un sustituto”

¿encontró Chow la respuesta al dilema? 

 Los cánones budistas sobre las cinco decadencias de los seres celestiales que el maestro comparte con el protagonista me han ayudado a llegar a mis conclusiones pero lo que, verdaderamente, me ha ayudado es seguir al protagonista en sus pesquisas.

Mi conclusión a todo esto es que vivimos en una enorme y compleja tela de araña con infinitos puntos de conexión en los que unos y otros nos encontramos una y otra vez. ¿Tendrá algo que ver la Araña Negra? Mi respuesta es que sí, porque a mi entender, la Araña Negra nos propone dos cosas: la primera, las consecuencias de la trampa al jugar con el destino utilizando un falso libre albedrío; la segunda, utilizar el libre albedrío haciendo una interpretación falsa del destino.

Mi aprendizaje es que debemos prestar atención a las señales del destino que son constantes e infinitas (las que refieren al pasado de lo que fuimos y a las del futuro de lo que podemos ser) y ante ello, elijamos, utilicemos el libre albedrío. Pero, hagámoslo con responsabilidad, si así es, no podemos hallar otra cosa que la felicidad (entendida en el sentido holístico del término) consigamos al verdadero amor o no lo consigamos, porque en definitiva ¿qué es vivir? 

 Si quereis ver un trailer de la película, aquí teneis la dirección de su página oficial http://www.wkw2046.com/glass1XGAcn.html

 

 

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La voz de las trece abuelas

•13/02/2009 • 16 comentarios
Las trece abuelas indigenas

Las trece abuelas indígenas

 

– Trece piedras en honor a las trece abuelas, de los trece planetas de nuestro Universo y de las trece lunas llenas del año. ¡Llegamos tarde, pero aquí estamos! – “ Ésta es la voz de Rita Pitka Blumentein cuando con lágrimas en los ojos dio a cada una de sus compañeras la piedra y la pluma de águila que le había dado su bisabuela para cuando al fin se reunieran las abuelas.

Hay veces que una noticia no solo te hace palpitar el corazón sino que cada latido se hace cómplice de una emoción y es entonces cuando la mente grita que el mensaje que llega es importante que lo escuches. Supe de las trece abuelas escuchando la voz de Rita en un día que el número trece tomó todo el protagonismo: mi fila de un vagón de tren, el km de la dirección a la que debía acudir, el número de mi habitación de hotel, …Rita me dijo ese día que el trece es un número mágico y que no debía temerle, todo al contrario, porque el trece es vida y renovación. 

El trece tiene la capacidad de aunar la energía femenina y la masculina, la energía emocional y mental. Contiene la energía de la liberación. El trece es el día sagrado: el número de comensales en la Última Cena, el número del sol que todo lo quema y que todo hace renacer, el número dedicado a Satán en el Apocalipsis, el número de espíritus del mal de los que da cuenta la Cábala, el número de la Muerte en el Tarot. Es el número de Cristo, el número que encarna el valor y que exige un compromiso con quien somos y con quien deseamos ser aunque no siempre sea fácil de asumir.

 Rita Pitka Blumenstein junto a Agnes Baker Pilgrim, Bernadette Rebienot, Flordemayo, Margaret Behan, Tsering Dolma Gyaltong, Mona Polacca, Rita y Beatrice long Visitor Holy Dance, Maria Alice Campos Freire, Clara Shinobu Iura, Aama Bombo, Julieta Casimiro, forman el Consejo Internacional de las Trece Abuelas Indigenas que se reunió por primera vez del 11 al 17 de octubre de 2004 en Phoenicia con una voz común en pro de la paz del mundo. Las trece abuelas se reunieron en un valle mágico, protegido por los espíritus ancestrales de las montañas Catskill y encendieron un fuego. Con ello cumplían una vieja profecía conocida por diferentes tribus indígenas del mundo según la cual llegará un día en que abuelas venidas de los cuatro puntos cardinales se reunirán a hablar y empezará una nueva era para el mundo.

La sabiduría de las abuelas dice que la Tierra era la Gran Madre, la que da y alimenta la vida, el principio de la energía femenina. El Cielo y el Universo eran el Padre o el Abuelo, el principio de energía masculina. Las abuelas nos recuerdan que podemos aprender:

– los pueblos indígenas del mundo moderno en cómo prosperar y ganarse la vida,

– el mundo moderno de los pueblos indígenas en cómo honrar y confiar en el mundo de los espíritus, mundo al que se accede a través de la naturaleza. 

 

Nosotras, el Consejo Internacional de las Trece Abuelas Indígenas, creemos que nuestras formas ancestrales de oración, conciliación y sanación son de vital importancia hoy en día. Nos unimos para educar y enseñar a nuestros niños, nos unimos para rescatar la práctica de nuestras ceremonias y reafirmar el derecho a utilizar nuestras plantas medicinales sin ninguna restricción legal, nos unimos para proteger las tierras donde viven nuestros pueblos y de las que dependen nuestras culturas, para cuidar la herencia colectiva de las medicinas tradicionales y para defender a la Tierra misma. Creemos que las enseñanzas de nuestros antepasados iluminaran nuestro camino hacia un futuro incierto. Nos unimos a todos aquellos que honran a la Creadora y a todos aquellos que trabajan y rezan por nuestros niños, por la paz mundial y por la sanación de nuestra Madre Tierra.”

 

Quiero dedicar este post a todos los que cumplen años en el día de hoy y en especial a mi amigo Jose Miguel para que hoy sea el inicio de una nueva vida (al menos sin fumar, jejejejeje).

 

Para tener más información podeis consultar los siguientes libros:

Carol Schaefer – “La voz de las trece abuelas” – Ediciones Luciérnaga – Barcelona, 2008 –  www.grupo62.com

Barbara Ann Lyndon – “Calendario numerológico” – Ediciones Martinez Roca – Madrid, 2009 – www.mrediciones.com

El psicoanálisis del arte y el arte de comunicar su valor

•10/11/2008 • 5 comentarios

 En ocasiones, la Vida se guarda pequeños regalos que te da cuando menos te lo esperas. En mi caso el regalo se llama arte y el momento un fatigoso viaje de trabajo, hace unas semanas.

Hace tiempo que quiero y no consigo escribir un post sobre arte y psicoanálisis pero hoy todo parece confabularse y una vocecilla interior me dice que me ponga manos a la obra.

biografiasy-vidas-com-freudLa primera parte del título de mi post “Psicoanálisis del Arte” es la recopilación de cinco ensayos que escribió Sigmund Freud entre 1907 y 1928 en los que estudia aspectos de la vida y la obra de diferentes artistas desde su teoría psicoanalítica y que si los queréis leer están publicado en Alianza Editorial.  Freud es mi maestro y su teoría una de mis pasiones, con la que trabajo y con la que intento comprender algo de los sucesos que nos tocan vivir cada día.

La segunda parte del título responde a este momento. Algo me tenía encallada hasta que he llegado aquí. Estoy redactando este post como a mi me gusta, a mano. Mientras, mis pies se sumergen en el jacuzzi de un hotel con encanto  de un pueblecito de la costa levantina. Silencio, solo a lo lejos unos acordes de música clásica suenan pausados en la penumbra del saloncito que hay a la entrada. Armonía. Todo a mi alrededor emana una belleza serena. Las habitaciones no tienen número, han dejado el anonimato para adquirir su propia personalidad. La mía se llama Moulin Rouge. Me gusta. Entro y descubro su corazón, un óleo sobre lienzo de 40×60 de Linda Caparo , artista y propietaria del hotel, el cuadro está a la venta.

A través del psicoanálisis podemos traducir el lenguaje del inconsciente, un inconsciente que no es otra cosa que el carácter más profundo de nuestras emociones, para algunos, los sentimientos que alberga nuestra alma. El arte es uno de los lenguajes de ese inconsciente, quizás el más íntimo y expresivo aunque a muchos de los artistas no les guste reconocerlo. Cada obra de arte es un gesto de generosidad, porque no hay nada más generoso que compartir lo que siente nuestra alma. Compartir dándonos la oportunidad de identificar en ella nuestros propios sentimientos aún cuando no seamos capaces de expresarlos. Por ello mi respeto y mi gratitud hacia todos los artistas.

Ponerle precio a una obra no solo es dotarla de un valor cuantitativo sino también es el acto de desprenderse de ella para que, mediante la propiedad del otro, adquiera su propia entidad. Pero ¿cómo pasar de la tasación a la adquisición?, ¿cómo comunicar su valor?

Vender arte no puede ser como vender un producto cualquiera. Para vender arte hay que crear unas condiciones especiales que transmitan la importancia de su creación: intimidad, tiempo, conocimiento del artista,…, la propuesta de Linda Caparo me parece magnífica ¿y a vosotros?

 

De las zapatillas rojas a los zapatos de tacón (Primera parte)

•21/06/2008 • 11 comentarios

Shoes are so intimate. Think about it. Shoes are so personal, so caring, so friendly, so flattering. Shoes are so exasperating and hurtful if you let them seduce you”.

Portada libro

Así empieza el libro de Jonathan Walford, The Seductive Shoe, Tabori & Chang, NewYork 2007. Una exhaustiva revisión de la historia del calzado de los siglos XVII, XVIII y XIX en la que podemos encontrar una extensa galería de zapatos de todas las épocas y todos los estilos, desde zapatillas de trabajo hasta zapatos con plataformas intratables, ¿qué tienen los zapatos que nos seducen tanto? La humanidad empezó a cubrir sus pies por la necesidad de protegerlos pero con el paso de los siglos, el calzado se ha convertido en un elemento de cultura y por ello de arte.

Cuando yo era pequeña soñaba con ser una princesa que llegaba a palacio en una hermosa carroza construida con calabazas y que a las 12 de la noche perdía su alto y hermoso zapato de cristal. ¿Será por eso que adoro los zapatos de tacón aunque en aquella época tenía que conformarme con las zapatillas de puntas para ser tan alta como la luna y mirar de tú a tú a las estrellas? Erase una vez hace muchos, muchos años una niña muy pobre que soñaba con bailar sobre unas preciosas zapatillas rojas, ¿conocéis el cuento de The red shoes?

una historia de deseos y frustraciones entorno a un calzado que sin ser de tacón hacía sentir a nuestra protagonista la más esbelta y danzarina de todas las mujeres. Yo también me enamoré de unas zapatillas rojas para poder danzar y danzar de puntillas, pero el rojo no era color apropiado para las niñas buenas, así que tuve que conformarme con unas rosa clarito y cintas blancas que ataba hasta las rodillas. Cuando fui mayor y tuve el dinero para comprármelas, el ballet y el baile dejaron de tener interés para mí (demasiadas zapatillas rosa clarito acabaron con mis deseos) así que me compré unos altísimos zapatos de tacón. ¡Cómo los recuerdos!, eran unas divertidas sandalias de color verde con plataforma de corcho, ponérmelas era como subirme a una escalera y yo que soy bajita, ¡qué bien veía todo desde ahí arriba! , ¡qué alta me encontraba yo! Abría los brazos y casi podía volar, eso sí que era vivir en las alturas.

¿Dónde está la magia de los zapatos de tacón? Muchos son los ilustradores y los fotógrados que los han inmortalizado, aquí os dejo algunas de las obras de Cris Achilleos, Gernot, Kai Eckhardt, Olivia de Berardinis y por supuesto del gran maestro Helmut Newton para que os deleitéis con ellos.

Pero, volvamos a la pregunta ¿qué tienen los zapatos de tacón que nos seducen tanto? Quizás la respuesta se encuentra en el efecto que causan en quién los lleva y también en aquello que transmite, no sé por qué canal, a quien los ve. En mi caso, que a veces los llevo, se asemeja al efecto de vestir lencería de color negro ¡da poder, se pisa de otra manera y no precisamente de puntillas! ¿verdad chicas?  En el caso de los zapatos ¿será por la posición del pie, que estiliza los gemelos y obliga a dar pasos cortos y danzarines? Jejejeje… A lo mejor tiene que ver con eso pero lo cierto es que muchos estudiosos sobre el tema han comparado un zapato de tacón con una copa de champagne, ¿qué sino era el zapato de cristal de Cenicienta?, un recipiente seductor en el que beber el brebaje del placer. De echo, los zapatos de tacón se consideran uno de los elementos fetiche preferidos de los enamorados del erotismo (arte sublime del sexo y del amor). Lo último de lo último la exposición “Fetish” de Christian Louboutin y David Lynch en la Galerie du passage de Paris. Aquí tenéis un fragmento de Louboutin y alguna de las fotos que allí se expusieron:

Les modèles s’appellent Nouka et Baby, et dansent au Crazy Horse. En fétichiste d’opérette, je les ai choisier pour leu grâce et leura beauté, mais aussi pour leur cambrure. Elles ont porté avec naturel ces souliers importables. Leurs peaux très blanches, leurs yeux très foncés et leurs bouches brillantes s’intégraient à l’esthétique de Lynch, qui, tous comptes faits, a parfois des accents fétichistes: le corps lacéré d’Isabella Rosselini dans Blue Velvet, ou cette atmsophère d’angoisse où le sang n’est jamais versé. Ou encore ces rideaux à plis droits qui semblent au garde-à-vous, et que j’ai retrouvés pour la prise de vues. Le sofa s’est changé en chaise de bordel viennois, signée Adolf Loos, écrasant un tapis aux couleurs de plante carnivore. David Lynch en a fait, comme à son habitude, un décor peuplé d’ombres”.

 

 

Os dejo con la reflexión…pero ya no por mucho tiempo ya que está en camino la segunda y la tercera parte!

 

 

 

Depresión, tristeza, melancolía…¿por qué no?

•23/05/2008 • 8 comentarios

El pasado 19 de mayo, el periódico Expansión publicaba una entrevista con Eric G.Wilson autor de “Contra la felicidad. En defensa de la melancolía” Ed.Taurus.

Eric G.Wilson es doctor en filosofía por la City University of New York y aunque su especialidad es el estudio del Romanticismo Británico y Americano, sus obras se han enfocado hacia la ciencia y ya son cinco los libros en lo que habla sobre la relación entre la literatura y la psicología.

¡Habrá que leerle! Pero hasta entonces os propongo unas cuantas reflexiones:

  • La primera sobre el título de su libro, provocador y altamente sugerente ¿por qué opone Eric felicidad a melancolía? Yo no sólo defiendo la melancolía, la reivindico como uno de mis estados favoritos y no por ello me siento infeliz, a veces todo lo contrario. Melancolía del griego melan(o)-khol(e) significa bilis negra, de ahí su asociación con el hígado como causa de los estados de tristeza tanto por causas físicas como emocionales. Desde una perspectiva psicoanalítica la melancolía forma parte del proceso de duelo y es mediante ella que introyectamos al objeto perdido identificándonos con él, lo hacemos nuestro, pasa a formar parte de nosotros mismos y así llegamos a aceptar que se ha ido para siempre porque siempre que queramos nos acompañará.

  • Eric G.Wilson defiende que este estado es una parte clave de todo proceso creativo, por descontado en el arte pero también en la relación que establecemos con nuestro entorno y con el mundo, desarrollando así nuevas formas de pensamiento. También la melancolía aporta mayor capacidad de empatía con aquellos que atraviesan momentos difíciles y por tanto nos vuelve más sensibles y humanos. En estos aspectos estoy completamente de acuerdo. Hemos construido una sociedad en la que prima la búsqueda de la satisfacción fácil e inmediata y en la que los procesos de duelo y el dolor no tienen cabida, así depresión, tristeza, melancolía, se convierten en expresiones de estados y situaciones enfermizas que es preciso erradicar, se meten en el mismo saco y se confunden. Con ello perdemos la gran oportunidad de oir nuestra voz interior, entrar en contacto con lo más profundo de nosotros mismos, sentir los matices de nuestras emociones. Si estoy depresivo es porque me fallan las fuerzas, mi nivel energético está bajo mínimos, mis capacidades sensitivas están mermadas pero si me concedo el tiempo de escuchar a mi alma aunque sea con mis capacidades sensitivas al relentí, con mi escasa energía y con las pocas fuerzas que me quedan, descubriré que mi alma clama mi atención, ella me dirá que necesita y que debo hacer yo. Si estoy triste es porque mi alma está herida y se lamenta, sanará si le ayudamos a cerrarla, apliquémosle el ungüento del cuidado, de la ternura, de la suavidad. Si me invade la melancolía, si llama a mi puerta, la dejaré entrar.

  • Sobre la melancolía, Wilson explica que si estamos melancólicos, desarrollamos nuevos modos de relación con el mundo, es una forma de “revolución interior”, mientras que con la felicidad desaparecen las preocupaciones del mundo y no se busca un cambio de planteamiento, la tristeza que la acompaña llama a la introspección, lo que sirve como canalizador del sufrimiento. Me siento feliz leyendo los razonamientos de Eric D.Wilson, y además me ayuda a comprender mejor el título de su último libro, es decir, un estado permanente de felicidad pone a hibernar a las neuronas, si ya soy feliz ¿qué voy a poder desear? ¿qué me motivará a aprender, crecer, crear, inventar? Visto así, parece poco estimulante, rutinario, aburrido. Por tanto: ¡abajo la felicidad!, ¡viva la melancolía!

Depresión, tristeza, melancolía evocan situaciones en las que impera el silencio, la lentitud, la calma,… ¿no son todas ellas necesarias para alcanzar la felicidad? Los sabios dicen que la felicidad completa se alcanza cuando desaparece el deseo y la necesidad. Nuestra mente se apacigua y aflora la paz interior que brota de nuestro corazón.

Llegados a este punto mi mente se confunde con mi corazón, nervios y sangre se entremezclan y me llevan a la fusión entre el ying y el yang o lo que es lo mismo, hasta el tao: estar alegre en la tristeza, estar calmado en la euforía, crear con la melancolía, recordar para poder olvidar, pero antes de olvidar lo que he escrito sobre depresión, tristeza, melancolía os invito a que penseis en ello y goceis de las sensaciones que os producen.

Hello world!

•15/05/2008 • 5 comentarios

Hello, hello!

Aquí estoy llena de buenas intenciones ante esta nueva aventura.

A ver cómo me sale!